Realizar el
portafolio en la primera parte del máster me pareció dificultoso, no entendía
cuál era el sentido de hacerlo. Leía, pero no entendía para qué se tenía que
hacer. Entonces buscaba las “mejores” muestras de trabajos y ocultaba lo que no
quería mostrar porque veía mi poco rendimiento y creía que el portafolio se
trataba de mostrar solo lo mejor.
En esta
segunda parte, mi perspectiva ha cambiado. He percibido en mí un crecimiento
profesional y personal ¿qué cambió? La conciencia de mi aprendizaje. Me di
cuenta que estoy en proceso de evolución y que cada materia me va
enriqueciendo. Puedo reconocer con más libertad mis errores, pero ya no con
temor, sino con el mejor ánimo de buscar una estrategia para no volver a
cometerlos. También puedo ver mis logros de la manera más esforzada del mundo.
Cada uno de los aprendizajes que he logrado me han costado noches sin dormir,
leer mucho y dedicarle tiempo o robarle tiempo al tiempo, pero me siento
satisfecha porque en cada una de las muestras presentadas dejo parte de mí como
“muestra” de mi evolución.
Estas
cinco evidencias las tenías claras en mi cabeza y en mi aprendizaje. Cada una
de ellas demuestra que estoy en evolución, que no lo sé todo, que voy en
camino, voy aprendiendo. De tecnología, sé lo necesario, tengo que mejorar eso;
de evaluación conozco, pero necesito más conocimiento; de literatura, sé solo
lo básico y tengo que aprender más para dar más; y de enseñanza de español… las
prácticas que hice en febrero me demostraron que no es lo mismo enseñarles a
personas que no entienden lo que dices, fue una experiencia muy enriquecedora.
Estas
muestras presentan experiencias que no siempre son gratas, pero son reflexivas
y me han ayudado a construirme como persona. Ahora veo mi portafolio y no lo
reconozco, se siente más dinámico, comparte aprendizaje, se parece más a mí.
Espero
terminar el máster satisfactoriamente y conseguir un lugar donde pueda dictar
clases de español para afianzar mi práctica docente en este campo. Estoy muy
agradecida por todo el aprendizaje que he recibido de los profesores, por su
paciencia y disponibilidad; y también por los compañeros que nos hemos alentado
unos a otros a seguir y aún vamos de camino.
La experiencia de vivir el máster es muy
accidentada, he tenido altos y bajos hasta ahora, y a pesar de todo seguimos de
camino, gracias a Dios que seguimos de camino.

No hay comentarios:
Publicar un comentario