Esta es la actividad 4 de la asignatura Lingüística textual
que fue impartida por la profesora Laura Borràs Dalmau y se entregó el 12 de agosto
del 2019.
Esta actividad era grupal y consistía en observar los
intercambios comunicativos propuestos por la profesora. Luego, considerar si estos
textos eran eficaces o no, justificar la respuesta y proponer líneas de
aplicación para la didáctica de ELE.
Ejemplo1
A — No llevo desayuno
B — Hay un bar dos
calles más abajo
Para empezar a analizar los ejemplos se debe tener definido
algunos términos como Registro. A mi entender, registro se refiere a esos
elementos que el emisor escoge para comunicarse de manera adecuada dentro de un
contexto y los factores situacionales de campo, tenor y modo determinan el uso
de la lengua.
Según esto se puede decir que en este ejemplo el registro es
de tipo coloquial, el tenor es interpersonal por la relación simétrica que
contiene, es decir, hay un mismo nivel o existe una relación familiar, puede
ser que sean amigos o parientes. El campo que trata es el no haber desayunado y
el modo que están usando es la expresión oral. Además, existe el tenor
funcional que es el mensaje, pues A expresa su necesidad de manera concisa y B
responde que ha entendido su mensaje. Se puede aplicar en el nivel B1 pues el
estudiante aprende a formular conversaciones sobre asuntos familiares o puede
mantener conversaciones.
Ejemplo 2
A — ¿Me prestas el
coche este viernes?
B — Está estropeado
En este segundo ejemplo el registro también es coloquial, se
usa la cortesía para responder negativamente a la pregunta de A. El campo es la
petición, el tenor es interpersonal porque existe una relación entre los
interlocutores, el tenor funcional es el mensaje de petición que expresa A y el
modo es la comunicación oral.
Ejemplo 3
Una lógica de segundo
orden es una extensión de una lógica de primer orden en la que se añaden
variables para propiedades, funciones y relaciones, y cuantificadores que
operan sobre esas variables. Así se expande el poder expresivo del lenguaje sin
tener que agregar nuevos símbolos lógicos.
La necesidad de la
lógica de segundo orden se refleja en el axioma de inducción de la aritmética
de Giuseppe Peano: Para cualquier conjunto X de números enteros, si 0-X y además
n-X ⇒ n + 1-X, entonces se tiene que X
= N.
La expresión
"para cualquier conjunto" requiere un lenguaje en el que los cuantificadores
puedan tener alcance no sólo sobre variables que representan elementos
concretos sino también sobre relaciones o funciones. Así el predicado a _ X se
representa mediante el símbolo X(a), el axioma de inducción se puede
representar formalmente como: X ((X(0) x (X(x) - X (x + 1)) - yX(y)).
Además, una lógica de
segundo orden también puede cuantificar sobre propiedades. Gracias a eso puede
expresar, por ejemplo, que todo individuo tiene una propiedad o no la tiene: P
x (Px +APx).
O el principio de
identidad de los indiscernibles: P x y ((Px « Py) - (x = y).
Sin embargo, lo que
se gana en poder expresivo se pierde en metateoría. Existen propiedades
metateóricas generalmente consideradas deseables que las lógicas de segundo
orden no tienen y las lógicas de primer orden, sí. Por ejemplo, las lógicas de segundo
orden (con semántica estándar) son incompletas. Quiere ello decir que no puede
haber ningún sistema deductivo finito a partir del cual se puedan demostrar todas
las verdades lógicas expresables en el lenguaje. Esto es: el conjunto de las verdades
del sistema es mayor que el conjunto de las verdades demostrables en el sistema.
Esto se debe a que las lógicas de segundo orden tienen el poder expresivo suficiente
para ser afectadas por los teoremas de incompletitud de Gödel.
En el tercer ejemplo el registro es especializado,
específico, netamente para personas que conocen del tema que propone. Con
respecto a la secuencia textual destaca de manera predominante la explicativa
(esto presentado por Adam) y la modalización es clara pues es un discurso
objetivo donde las marcas del yo desaparecieron utilizando los verbos en
indicativo.
Es tipo de ejemplos se pueden utilizar en el ELE en el nivel
C1 donde el nivel alcanzado por el estudiante le permite argumentar o discutir
sobre lo leído.
Ejemplo 4
[Dos estudiantes al
salir de clase]
—¿Comes aquí?
—Sí, en el bar de la
-1. Me encanta la cocina de autor. Ríete de Ferran Adrià.
En este ejemplo el registro es de tipo coloquial, el tenor
es interpersonal, la relación es simétrica, existe una relación familiar entre
los interlocutores, se conocen y comparten experiencias. El campo es donde va a
comer y el modo que están usando es la expresión oral, pero está escrito.
Además, el tenor funcional que es el mensaje, ha expresado claramente lo que
desea el primer interlocutor. Respecto a la secuencia textual utilizada es la
dialogal, también hace uso de la ironía porque se desdobla el interlocutor 2 al
nombrar a Ferran Adrià y compararlo con el cocinero del bar al que irán a
comer, como que éste cocina mejor que aquél.
Para aplicar este ejercicio en ELE, se debe tener en cuenta
que ya el estudiante entiende sobre lo que se quiere decir a pesar de lo que se
dice, considero que se puede utilizar en el nivel C1, que ya todo lo aprendido
está más claro para el estudiante.
Ejemplo 5
[Un periodista se
acerca a un juez tras un juicio importante]
—Oye, tío, ¿te
importaría contarme por qué has dicho tantas chorradas y te has
pasado tres pueblos
con la sentencia?
Este ejemplo tiene el registro de tipo coloquial, pero
ofensivo. El tenor es personal porque no hay una la relación simétrica que
contiene, es decir, hay un mismo nivel o existe una relación familiar, puede
ser que sean amigos o parientes. El campo que trata es el no haber desayunado y
el modo que están usando es la expresión oral. Además, existe el tenor
funcional que es el mensaje, pues A expresa su necesidad de manera concisa y B
responde que ha entendido su mensaje. Se puede aplicar en el nivel B1 pues el
estudiante aprende a formular conversaciones sobre asuntos familiares o puede
mantener conversaciones.